El tenis boliviano escribió una página inédita. Por primera vez, dos jugadores del país se enfrentaron en la final del Challenger de Bolivia. Y por primera vez, el título se quedó en casa.
Hugo Dellien se consagró campeón tras vencer a Juan Carlos Prado por 6-4 y 7-5, en una final que tuvo todos los condimentos: historia, nivel y emoción.
Ambos llegaron como los mejores sembrados del torneo y lo confirmaron en cancha. El partido, que se extendió por dos horas y ocho minutos, fue intenso y parejo, con momentos de alto nivel desde el fondo de la cancha.
Dellien supo golpear en los momentos justos. Se llevó el primer set por 6-4 y, cuando el segundo parecía abrirse, volvió a marcar diferencias en el cierre para sellar el 7-5 definitivo.
Más allá del resultado, la jornada deja una señal fuerte: Bolivia no solo organizó su torneo, también puso a sus mejores raquetas en el partido decisivo.
Y esta vez, el título no se fue. Se quedó en casa.


