La última foto antes de Viloco: la tragedia que cambió para siempre a The Strongest

The Strongest Historias

El 26 de septiembre de 1969, un avión del Lloyd Aéreo Boliviano cayó en la zona de Viloco, en La Paz. Murieron 74 personas. Entre ellas estaban 16 futbolistas de The Strongest, su entrenador, un integrante del cuerpo técnico y un dirigente. No fue solamente un accidente aéreo: fue la desaparición de una generación entera del fútbol boliviano.

Hay una fotografía que todavía duele. En ella aparecen los jugadores de The Strongest que habían viajado a Santa Cruz para disputar un cuadrangular internacional. Están juntos, todavía vestidos como futbolistas, todavía formando un equipo. Algunos miran a la cámara. Otros parecen simplemente esperar que termine la fotografía.

Nadie podía saberlo entonces, pero aquella sería la última imagen de buena parte de ese plantel. Horas después, subirían a un avión para regresar a La Paz. Ninguno de ellos volvería.

Era viernes 26 de septiembre de 1969. The Strongest había viajado a Santa Cruz para participar en un torneo amistoso organizado en el marco de las celebraciones por la efeméride cruceña. El equipo había enfrentado a Cerro Porteño y a un combinado local.

El último partido había sido el día anterior. El viernes tocaba volver a casa.

La delegación tomó un vuelo regular del Lloyd Aéreo Boliviano (LAB). El avión era un Douglas DC-6B, matrícula CP-698. A bordo viajaban 74 personas. Entre ellas, prácticamente todo el primer plantel de The Strongest que había viajado a Santa Cruz.

Entre los pasajeros estaban los futbolistas Armando Angelacio, Orlando Cáceres, Hernán Andretta, Héctor Marchetti, Eduardo Arrigó, Raúl Farfán, Julio Alberto Díaz, Oswaldo Franco, Ernesto Villegas, Jorge Durán, Ángel Porta, Juan Iriondo, Óscar Guzmán, Jorge Tapia, Germán Alcázar, Óscar Flores y Diógenes Torrico, además del entrenador Eustaquio Ortuño, el utilero Felipe Aguilar y el dirigente José Ayllón.

Eran futbolistas. Pero también eran hijos, hermanos, padres, esposos y amigos. Y tenían una vida que los esperaba en La Paz.

Después del despegue, el silencio. El avión despegó desde El Trompillo rumbo a La Paz. Durante el vuelo hubo comunicación con tierra. Después, el contacto se perdió. El avión nunca llegó a El Alto. En la zona de Viloco, en la cordillera de Tres Cruces, los habitantes comenzaron a tener noticias de una aeronave que podría haber caído en las montañas.

La zona conocida como La Cancha era de muy difícil acceso. La búsqueda comenzó. Y fueron los propios habitantes y trabajadores de la zona minera quienes terminaron encontrando los restos del avión. No había sobrevivientes.

Las 74 personas que estaban a bordo habían muerto.

Una tragedia que tardó en llegar a La Paz

Hoy resulta difícil imaginar lo que significaba perder contacto con un avión en 1969. No había teléfonos celulares. No había redes sociales. No había una comunicación inmediata con familiares. Durante horas, en La Paz, solo existían rumores, incertidumbre y esperanza. La confirmación llegó después.

Y con ella llegó una de las noticias más dolorosas de la historia del deporte boliviano: The Strongest había perdido prácticamente a todo su primer equipo.

El golpe no era solamente deportivo. En muchas casas de La Paz, esa tarde y esa noche, alguien estaba esperando que un padre, un hijo, un hermano o un amigo regresara. No regresó nadie.

Viloco: una montaña y 20 vidas del Tigre

La tragedia dejó 74 víctimas: Dentro de esa lista había 20 personas vinculadas directamente con The Strongest: 16 futbolistas, el director técnico Eustaquio Ortuño, el ayudante y utilero Felipe Aguilar y el dirigente José Ayllón, además de otros integrantes de la delegación según las nóminas históricas consultadas.

Por eso, en la memoria del club quedaron para siempre como los Mártires de Viloco. El nombre de cada uno empezó a formar parte de una historia que pasó de generación en generación.

Angelacio.

Cáceres.

Andretta.

Marchetti.

Arrigó.

Farfán.

Díaz.

Franco.

Villegas.

Durán.

Porta.

Iriondo.

Guzmán.

Tapia.

Alcázar.

Flores.

Torrico.

Ortuño.

Aguilar.

Ayllón.

No son solamente nombres en una lista.

Son la fotografía de un equipo que dejó de existir en una montaña.

Los que no subieron al avión

Como ocurre con muchas tragedias, la historia también está marcada por quienes, por distintas circunstancias, no estuvieron allí.

El capitán del equipo, Rolando Vargas, no viajó a Santa Cruz. También quedaron fuera de la delegación otros futbolistas, entre ellos Luis Gini y Marco Antonio Velasco, según reconstrucciones históricas del club.

Después de Viloco, esas ausencias adquirieron un significado imposible de explicar. Una suspensión. Una lesión. Una decisión personal. Un permiso.

Pequeñas circunstancias de la vida que, sin que nadie pudiera saberlo, terminaron separando a quienes estaban destinados a subir a aquel avión de quienes no lo hicieron.

El rescate en las montañas

Llegar hasta los restos del avión tampoco fue sencillo.

La zona del accidente era prácticamente inaccesible por tierra. Los voluntarios y trabajadores de Viloco tuvieron que participar en las tareas de búsqueda y recuperación en condiciones extremadamente difíciles. Las labores se extendieron durante varios días.

Los restos fueron trasladados posteriormente a La Paz.

El 1 de octubre se realizó el velorio en la Catedral Metropolitana de La Paz. Una multitud acompañó después a las víctimas hasta el cementerio.

La ciudad entera había entendido que aquello no era solamente una tragedia de The Strongest.

Era una tragedia nacional.

El día que The Strongest tuvo que empezar de nuevo

El golpe dejó al club prácticamente sin su equipo profesional.

Había que reconstruirlo.

Había que buscar jugadores.

Había que volver a entrenar.

Había que volver a jugar.

Pero había algo que no podía reconstruirse: las vidas que se habían perdido.

The Strongest siguió adelante. Y con el tiempo, aquel nuevo equipo consiguió resultados y volvió a competir. Pero la historia del club quedó dividida para siempre entre un antes y un después de Viloco.

Porque hay derrotas que duran 90 minutos. La de Viloco duró toda una vida.

57 años después

El 26 de septiembre de 1969 quedó marcado en el calendario del fútbol boliviano. Cada aniversario vuelve la misma fotografía. Los jugadores posando antes de regresar, la montaña, el avión, el silencio, los nombres.

Y una pregunta que probablemente nunca tendrá una respuesta emocional suficiente: ¿cómo habría sido la historia de The Strongest si aquel avión hubiera llegado a La Paz?

No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que aquellos futbolistas existieron.

Que jugaron, que vistieron la camiseta aurinegra, que tenían familias que los esperaban.

Y que, desde aquel 26 de septiembre, también forman parte de una memoria que el fútbol boliviano se niega a olvidar.

Porque Viloco no es solamente el lugar donde cayó un avión.

Viloco es el lugar donde The Strongest perdió una generación.

Y también el lugar desde donde comenzó otra historia: la de un club que tuvo que aprender a levantarse cuando ya no quedaba casi nada.

57 años después, la fotografía sigue ahí.

Y ellos también, y nosotros, recordándolos.

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